Tener una valoración inicial de la salud del paciente es de vital importancia para saber por dónde debemos enfocar nuestro trabajo. Para ello, es necesario conocer la composición corporal de partida.

Con el trabajo de la dietista-nutricionista, estudiaremos la forma en la que tu cuerpo está distribuido (% masa grasa, % masa muscular, masa ósea y agua corporal total), utilizando el método que más se adapte a cada situación y a cada persona, antropometría por Bioimpedancia o según el método ISAK (ambos métodos fiables, sencillos y no invasivos).

Finalmente, te entregaremos un informe con los datos obtenidos, y según esta información te plantearemos la mejor estrategia nutricional para ayudarte a conseguir tu objetivo y alcanzar una composición corporal más saludable.