
Ésta parcela de la podología estudia y controla el normal desarrollo de los más pequeños en las etapas críticas del crecimiento. Mediante controles periódicos ajustamos y adaptamos los tratamientos siempre que éstos sean necesarios.
El tiempo el esencial, es por ello que realizar los controles a edades tempranas ofrece mayores garantías de éxito.
En el equipo se propondrán siempre aquellos tratamientos que nos ofrezcan mayores garantías desde un punto de vista clínico, desde el abordaje conservador al quirúrgico.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se recomienda la primera revisión podológica?
Cuanto antes se detecte una alteración en el desarrollo del pie, mejor pronóstico tiene el tratamiento; se recomienda consultar ante cualquier duda desde los primeros pasos.
¿Es normal que los niños tengan los pies planos?
En muchos casos es parte del desarrollo normal y se resuelve solo, pero conviene valorarlo para descartar alteraciones que requieran seguimiento.
¿Qué señales indican que debo llevar a mi hijo/a al podólogo?
Dolor, cansancio frecuente al caminar, tropiezos habituales, desgaste irregular del calzado o cualquier deformidad visible.
¿Los tratamientos en niños son siempre quirúrgicos?
No, se prioriza siempre el abordaje conservador; la cirugía solo se plantea cuando ofrece mayores garantías clínicas.
¿Consultas por tu hijo? Consulta nuestra guía de podología infantil.













